LAS AUTONOMÍAS RECHAZAN REABRIR LAS ESCUELAS PARA LOS NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS

El Gobierno trasladó recientemente a las comunidades autónomas la responsabilidad de abrir –o mantener cerradas– las escuelas infantiles en la fase 2 del plan de desescalada con el fin de que los padres pueden dejar a sus hijos menores de seis años para ir a trabajar.

 

La mayoría de comunidades autónomas ya han anunciado que no abrirán los centros ante la falta de un protocolo sanitario específico compatible con el cuidado de niños de corta edad que requieren cercanía y contacto. Así también las escuelas de educación especial, con unos alumnos muy vulnerables. Las autonomías se mostraron también preocupadas por las garantías jurídicas derivadas de una decisión de esta índole.

Desde Euraslog compartimos este artículo de Carina Farreras para La Vanguardia, en el cual explica la falta de claridad en los criterios a seguir para la vuelta a los centros escolares.

El Gobierno catalán no se pronunció al respecto al terminar la reunión de la conferencia sectorial que se celebró en la mañana de ayer con la ministra de Educación y Formación profesional, Isabel Celaá para cerrar el curso escolar y preparar el próximo. No obstante, hace unos días, el vicepresidente Pere Aragonès sí se había mostrado a favor de que el Gobierno central facilitara permisos retribuidos a los padres ante la dificultad organizativa que comporta de la vuelta al cole de los más pequeños.

Colau: “No puede ser que se hable de abrir terrazas y se deje a las escuelas para el final”

La alcaldesa, que dijo comprender las razones por las que el curso no se reemprenda hasta septiembre, se mostró partidaria de que los niños vuelvan a ocupar los espacios educativos. “No se puede dar por descontado –señaló– que las familias vayan a tener a los niños 6 meses en casa”. Describió la dificultad de muchas familias que viven en pisos reducidos, sin balcón o en habitaciones realquiladas. “No puede ser que se hable de abrir terrazas y comercios y hacer deporte y se deje a las escuelas para el final”. Y recordó que los centros son “equipamientos públicos, de barrio, y pueden abrir para que los niños se encuentren, socialicen, para darles acompañamiento emocional.

Los sindicatos de educación y parte de la comunidad educativa rechazan la apertura de centros por la inseguridad que genera. Esta tensión, extensible en otros países europeos, se ha evidenciado en España en el País Vasco, donde se había anunciado el retorno escalonado a las aulas el día 18 de mayo, en fase 1, con medidas de seguridad para trabajadores y niños. La consejería de Educación anunció ayer que lo ha aplazado al día 25 debido a que el Gobierno central no ha emitido una orden pública permitiendo al Ejecutivo vasco adelantarse de fase (el 18 estaba aún en fase 1). No obstante, resulta indudable la contestación de los sindicatos que prefieren abrir en septiembre.

 

En muchas comunidades, las asociaciones de familias prefieren no llevar a sus hijos por miedo al contagio o a que se desnaturalizace la relación social en la escuela con reglas estrictas como el distanciamiento físico hasta en el juego. ¿Qué medidas de seguridad hay que tomar para los profesionales y los niños? ¿Qué sucede si un maestro o un niño se infecta durante el periodo de apertura de escuelas infantiles? ¿Y si contagia a un familiar con consecuencias graves para su salud? ¿Quién responde?

Esta polémica también está sucediendo en Catalunya, en el terreno del ocio educativo. El Govern promueve las actividades de verano tanto colonias como actividades al aire libre. Considera que son imprescindibles para el bienestar emocional de los niños que han permanecido durante bastante tiempo en situación de confinamiento. El Govern de la Generalitat ha creado un marco de prevención sanitaria para evitar los contagios en el que, entre otros aspectos, regula los ratios. Permite las agrupaciones de 10 menores por cada monitor.

El sector se muestra preocupado por las consecuencias que podría tener la transgresión de estas medidas por parte de los menores, con una percepción del riesgo menor que los adultos. El Govern trasladaría así la responsabilidad jurídica a las entidades de ocio educativo.

El Ministerio de Educación precisa que esta vuelta al cole opcional y parcial a final de curso tiene que realizarse “respetando las normas de seguridad dictadas por el Ministerio de Sanidad” y planificando las actividades para “evitar aglomeraciones innecesarias”.

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