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VUELTA AL TRABAJO Y NIÑOS SIN COLE: UN PROBLEMA DE CONCILIACIÓN SIN PRECEDENTES

La inminente vuelta al trabajo de miles de padres y madres, sin que sus hijos vuelvan aún a las aulas, pone en un aprieto a la conciliación laboral.

 

 

Desde Euraslog queremos compartir este artículo de Nacho Meneses para “De mamás y de papás” en el que nos habla de una preocupación existente a día de hoy en miles de hogares españoles.

Para Rubén y Mercedes, empleados de una gran compañía y padres de dos hijos de dos y seis años, la vuelta al trabajo no será tan problemática como para muchos otros. Radicados en Vigo, y sin escuelas, guarderías o ludotecas abiertas debido a la pandemia, no tienen con quién dejar a sus hijos una vez que se produzca su reincorporación efectiva a sus puestos de trabajo, el próximo día 11. Pero al menos consiguieron que la empresa escuchara su situación y les permitiera un cambio de turno y reducción de jornada, para que los pequeños estén siempre acompañados. Otros, en cambio, no están teniendo la misma suerte, y Rubén se pregunta: “Hubo mucho interés con que los menores salieran a dar un paseo, pero ahora no veo preocupación en ningún sitio por cómo se va a conciliar. La noticia está en si abren los bares o las peluquerías, pero, si todos volvemos al trabajo, ¿con quién se quedan los niños?”

En lo que llevamos de aislamiento, en el 62 % de los hogares al menos uno de los padres ha podido permanecer en casa para teletrabajar y cuidar así de sus hijos, de acuerdo con un estudio realizado por Yoopies. Del resto, aquellos que económicamente puedan permitírselo podrían contratar a un cuidador o cuidadora. Pero, en medio de la crisis del coronavirus, ni siquiera eso es sencillo, bien porque estos han de cuidar a sus propios hijos o bien porque no quieren correr el riesgo de llevarse el virus a casa. Un dilema con el que ya están tristemente familiarizadas familias como las de los sanitarios “que, desde el primer día, tuvieron que dejar a los niños con sus abuelos, un grupo de riesgo, y llevan mes y medio sin verlos; o personas que trabajan en servicios esenciales y que han estado poniendo en peligro a sus familias sin el apoyo de escuelas ni nada, un servicio que sí ha estado disponible en otros países de Europa”, recuerda Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres.

¿Y qué hay de los colegios?

De acuerdo con el plan de vuelta a la nueva normalidad, se ha dicho que los centros abrirán para prestar apoyo de los niños hasta los seis años, en el caso de que ambos progenitores deban acudir a su puesto de trabajo. Pero ¿es siquiera esto factible? “Muchas familias que están en esas circunstancias no quieren poner en peligro a sus hijos. Se requiere que se mantenga la distancia de seguridad, pero ¿van a estar los colegios preparados para eso? ¿Somos todos conscientes de cómo son los pequeños a esa edad?”, reflexiona Baena. Una tarea virtualmente imposible para las escuelas infantiles, donde la cuidadora tiene que coger a los niños con frecuencia. Y las dudas van más allá: ¿qué ocurre con aquellos entre seis y 16 años?

Colaboración de las empresas

La conciliación, no obstante, tiene muchas aristas y es necesario abordarla desde enfoques diferentes: el gubernamental, generando medidas para los ciudadanos; el de la negociación colectiva; el de la concienciación y la presión social… Y entre esos múltiples actores, el papel de la empresa resulta fundamental: “Se trata de que se sienta concernida y comprometida con el problema, y de que ayude al Gobierno en esa tarea. Eso puede ser menos necesario en países como Dinamarca o Suecia, con un Estado del Bienestar fuerte; pero en otros como España, Italia o Latinoamérica, se requiere la colaboración público-privada”, asegura Roberto Martínez, director de la iniciativa EFR en la Fundación Más Familia.

Las más de 700 empresas que cuentan con el certificado EFR (Empresa Familiarmente Responsable) de Más Familia están empezando a generar protocolos de desescalada que tienen en cuenta a los trabajadores con hijos, a los que se va a dar unas medidas de conciliación especiales durante la pandemia. Entre ellas, “la de una incorporación sucesiva; apostando de inicio por un 20-30 %, para luego ir completando y llegar al 100 % para septiembre u octubre. Y en ese porcentaje inicial, no se incluye a las personas con hijos, para que puedan seguir trabajando desde casa”, argumenta Martínez.

Por otro lado, aquellos que no tengan más remedio que acudir presencialmente podrán elegir turno y acceder a jornadas intensivas, para facilitar la coordinación y el cuidado del menor con el otro progenitor. “Y luego, hay casos en los que no hay más remedio que optar por las reducciones de jornada; trabajo menos horas y cobro menos, pero no me desvinculo y me apaño para organizarme con mi pareja”, añade.

En muchos casos, estas empresas EFR practican lo que ellas mismas llaman “escucha activa para el bienestar emocional”, evaluando cómo están viviendo el confinamiento sus empleados a través de encuestas que les permiten conocer la realidad de cada uno. “Uno da por sentado que todos tienen un ordenador por cada miembro de la familia, que el WiFi funciona, que cada uno dispone de un pequeño espacio para trabajar… Y ahí estamos sacando ya las primeras conclusiones”, explica Martínez. “Luego viene la detección de casos puntuales (en torno al 3 o 4 %) de gente que lo está pasando francamente mal. Ahí es donde las empresas están dando un segundo paso, ofreciéndoles una ayuda más personalizada, incluso con tratamiento psicológico”.

¿Qué puede pedirse?

Para esos casos en los que sea necesario optar por una renuncia o excedencia, apunta Baena, sería necesario aportar una ayuda retribuida, y también conocer “en qué condiciones van a abrir los colegios, porque se ha hablado de clases de refuerzo para todas las edades, pero no se ha dicho ni cómo, ni cuándo, ni dónde: «Los profesores están trabajando muchísimo pero sin dirección porque no les dan medidas claras”.

¿DEBERÍAN ABRIR LOS COLEGIOS ESTE VERANO?

La comunidad educativa está dividida sobre la posibilidad de abrir los colegios este verano para recuperar el tiempo perdido por la suspensión de las clases presenciales por el coronavirus.

 

 

Desde Euraslog, compartimos este artículo de Olga R. Sanmartín para El Mundo, en el que se abre el debate acerca de si los centros escolares deben abrir en verano para ofrecer refuerzos y otras actividades extraescolares para los alumnos que más lo necesiten.

A un lado están los sindicatos de profesores, que se resisten. Al otro, una parte de los padres (los de la Ceapa), que lo ve una ayuda a la conciliación. A este grupo se han unido los propios estudiantes de Canae, una veintena de expertos y una docena de asociaciones y ONG que este martes difundieron una carta promovida por Save the Children y firmada por ex altos cargos tanto del PSOE como del PP en la que instan a la ministra Isabel Celaá y a las comunidades autónomas a aprovechar las vacaciones para atender sobre todo a los alumnos rezagados y sin recursos.

También la diputada del PP Sandra Moneo va a defender este miércoles, durante el Pleno de control al Gobierno, la tesis de que hay que abrir en verano los colegios para atender las necesidades de los alumnos que no han alcanzado las competencias, según fuentes populares. Y Ciudadanos está igualmente a favor. Sorprendentemente, podría alcanzarse cierto consenso político en este asunto.

Pero los sindicatos argumentan que el verano debe ser un periodo de relajamiento tanto para los estudiantes como para los profesores, sobre todo tras el confinamiento, y «hay que priorizar el bienestar y el tiempo de descanso del alumnado, que en estos días, junto al profesorado y a las familias, están sometidos a una presión increíble» (Maribel Loranca, UGT). La propuesta de abrir en verano es, según Mario Gutiérrez (CSIF) «entender los centros educativos como medios de conciliación y no como lo que son, centros de enseñanza».

«En todo caso, no sería con personal laboral de los centros y no para dar clases lectivas, sino otro tipo de actividades», opina Francisco García, al frente de la Federación de Enseñanza de CCOO. Coincide con él Nicolás Fernández, de Anpe, que tampoco está de acuerdo con prorrogar el curso salvo que se abran los centros por ayuntamientos y empresas «externas ajenas al profesorado» y que recuerda que en el mes de julio «los profesores tienen que hacer reuniones preparatorias del claustro y programaciones para el curso que viene». También alegan «razones climatológicas»: las aulas españolas no tienen aire acondicionado.

«Hay maneras para hacerlo, es posible vencer las dificultades», objeta Álvaro Ferrer, de Save the Children. «Se pueden abrir los centros de 08.00 a 12.00 horas, antes de que empiece el calor, o contratar a interinos o a otro personal o dar complementos a los profesores que se ofrezcan. Abrir los colegios en verano, argumentan los firmantes de la carta, puede servir para dar contenido educativo, pero también ocio y una alimentación adecuada a quienes tienen menos recursos.

LOS PRECEDENTES

La medida, en realidad, no es nueva. Detrás del éxito de Castilla y León en PISA está la apertura de colegios en julio para los alumnos de 15 años. También en Andalucía se puso en marcha el verano pasado un programa de refuerzo escolar. Cataluña es otra región que tiene tradición de abrir los colegios en horarios extraescolares con programas que se impulsan desde los ayuntamientos.

Actividades de carácter educativo se vienen realizando desde hace años. En la mayoría de las CCAA los gobiernos municipales organizan campamentos de verano, actividades deportivas o talleres de idiomas en los colegios, pero las plazas son limitadas y buena parte de las familias se queda fuera de los sorteos.

Lo que proponen los firmantes viene a ser una recuperación del programa PROA, que la crisis canceló en 2012 y que contemplaba clases fuera del horario ordinario a los alumnos con más necesidades. Programas similares en EEUU han tenido mucha efectividad académica para reducir el abandono escolar temprano, que en España es de los más altos de la UE.

El ex secretario de Universidades del PP Jorge Sainz, firmante de la carta, calcula que abrir los centros en julio para un 30% de los alumnos de Primaria y ESO (los que estima que podrían necesitar estas clases) costaría en torno a los 100 millones de euros, alrededor de 100 euros por alumno. Es decir, el 0,19% de todo el gasto global en educación y el 3,9% de la cuantía contemplada en los Presupuestos Generales del Estado de 2019.

¿CÓMO PODEMOS AUMENTAR NUESTRA PRODUCTIVIDAD TELETRABAJANDO?

Las medidas cada vez más restrictivas que se están tomando en todo el mundo para contener el Covid-19 obligan a aprender a trabajar desde casa. A los retos propios de esta modalidad, se suma la imposición de quedarse en casa y la carga de información que nos llega desde fuera.

 

Las medidas para tratar de contener el Covid-19 son cada día más drásticas. Tras España, el Gobierno venezolano anunció «cuarentena total»; en Argentina se eximirá de asistir al trabajo a los empleados públicos y privados de sectores no esenciales, mientras que Ecuador declaró el estado de excepción y decretó el toque de queda, medida que también se comenzó a aplicar en algunos departamentos de Colombia. En Chile, al menos diez de las grandes empresas del país están privilegiando el teletrabajo.

No solo se están cerrando las fronteras entre los países; también se está incentivando –y en algunos casos obligando– a que la gente se quede en su casa. En este escenario, el teletrabajo o trabajo a distancia está pasando de ser la excepción para convertirse en la norma.

Si bien existen diversos estudios que muestran que esta modalidad puede aumentar la productividad y la satisfacción de los trabajadores, también está comprobado que no funciona para todos. De hecho, lo recomendable es que los trabajadores tengan la opción de elegir si quieren trabajar en la oficina o fuera de ella. Este es uno de los problemas que plantea la situación actual: no podemos elegir.En Euraslog, hemos querido compartir este artículo que publica el portal France24, haciendo alusión a una serie de medidas que persiguen el objetivo de incrementar la productividad teletrabajando.

 

Adaptar el espacio y hacer uso de las herramientas tecnológicas: claves para la productividad

El trabajo a distancia impuesto, la cuarentena y, en muchos casos, tener a los hijos también en casa, son algunos de los retos que todos debemos enfrentar en tiempos del coronavirus. Sucedió en China, se vive con fuerza en Europa y se está comenzando a experimentar en América.

Mientras algunas de las grandes empresas ofrecen facilidades a sus empleados, entre las que se pueden encontrar ayudas económicas (pago del internet, herramientas tecnológicas) e instructivos para guiar el proceso, la mayoría de los empleados (y trabajadores independientes), se enfrentan al trabajo en casa sin manual de instrucciones. Por eso, en France 24 le damos algunos consejos básicos para sacar el mayor provecho posible del teletrabajo:

Seguir una rutina

Una de las mayores dificultades de trabajar desde casa es la sensación de estar en vacaciones, en un día libre o de licencia por alguna enfermedad. Si bien es el Covid-19 el responsable de nuestro confinamiento actual, las cuarentenas son en su mayoría preventivas. No estamos confinados por estar enfermos, sino para no enfermar. Y, por supuesto, tampoco estamos de vacaciones. Así que es necesario ser muy estricto con el horario. Es aconsejable realizar alguna actividad antes de sentarse a trabajar, bañarse y vestirse como si fuera a la oficina y cumplir un horario.

Ya que no hay nadie que «vigile», para algunos puede ser difícil manejar el tiempo y no caer en distracciones. Por eso, existen diversas técnicas para administrar el tiempo y aumentar la productividad, entre ellas la técnica Pomodoro.

 

Adecuar el espacio

Otra clave es adecuar nuestra «oficina» en casa. Un lugar que no sea donde dormimos o comemos, sino que esté específicamente dispuesto para trabajar. Es recomendable que tenga luz natural y plantas; también que esté apartado del ruido y se encuentre en orden. Además, la silla debe ser lo más ergonómica posible.

Moverse

Las pausas y los cambios de ritmo son vitales para ser eficiente y a la vez conservar una buena salud. En los casos en que las personas viven solas, la ausencia total de distracciones puede aumentar la productividad, pero también llevarnos a forzar la vista, dañar la postura o darle demasiado trabajo a nuestras manos y brazos.

En esos casos, es recomendable usar técnicas que usan alarmas, como la que mencionamos antes, para recordarnos que no podemos trabajar todo un día sin levantar la vista.

Planear

En algunos casos, trabajar desde casa puede ser más exigente que ir a una oficina. Conlleva la responsabilidad de manejar su propio tiempo y seguir cumpliendo con las tareas asignadas. Por eso, es recomendable hacer un plan detallado del día desde la noche anterior.

Aprovechar la tecnología

Según le dijo a France 24 Wilson Vega, periodista colombiano especialista en tecnología, hay tres aspectos a considerar: la necesidad de comunicación, la necesidad de compartir espacios de trabajo y/o documentos, y el flujo de trabajo.

En el primer aspecto, señala que existen herramientas tales como Skype, Skype empresarial, Zoom o Google Hangout, que ahora existe como Hangouts Meet. «Lo interesante es que la mayoría de estas aplicaciones tienen servicios pagos o de suscripción, pero las versiones gratuitas le bastan a la mayoría de los usuarios». También vale destacar Jitsi, una aplicación de videoconferencia totalmente gratuita.

 

En cuanto a la necesidad de compartir documentos o espacios de trabajo, Vega considera que el ecosistema de Google puede ser óptimo, ya que es el más abierto. Finalmente, respecto al flujo de trabajo, señala que esta puede ser una buena época para comenzar a mirar aplicaciones como Slack o Trello, «a las que muchas personas se han resistido, pero que en estos momentos ofrecen la posibilidad de coordinar desde una misa pantalla a los equipos de trabajo, así no estén todos en la misma oficina».

Mantenerse cuerdo para poder trabajar; evitar la sobrecarga de información y activar la imaginación

Si para algunos es difícil trabajar desde casa en una situación «normal», para todos es complicado hacerlo en medio de una emergencia como la actual. No solo por la obligación de permanecer confinados, sino por estar recibiendo toneladas de información a través de los medios de comunicación y redes sociales.

Para quienes viven solos, la falta de interacción social puede convertirse en una gran amenaza; y para quienes viven con sus familias, el estar todos juntos tanto tiempo sin llevar a cabo sus actividades rutinarias puede ser un factor de estrés adicional.

En todos los casos, durante largos periodos de confinamiento en casa, la psicóloga española Elena San Martín aconseja utilizar la tecnología para acercarnos a nuestros seres queridos, y evitar la sobreinformación. Para esto último, propone asignar un momento concreto del día para informarnos acerca de lo que está sucediendo, en vez de estar consumiendo noticias durante todo el día.

Además de escoger cuánta información recibimos, también es clave seleccionar qué consumimos y, sobre todo, qué compartimos. Todos podemos ayudar a propagar el virus del miedo o a generar esperanza e, incluso, a proponer soluciones.

San Martín también considera importante enfrentar la situación en modo positivo, pensando que, al estar en casa, estamos haciéndole bien tanto a nosotros como a la sociedad. Al igual que para el teletrabajo, establecer una rutina y realizar actividad física también ayuda a sobrellevar el confinamiento.

Los niños, al igual que los adultos, necesitan seguir una rutina estricta. Explicarles claramente lo que sucede, pero también exaltar el lado positivo de la situación. La posibilidad de compartir más en familia y activar la imaginación son algunos efectos insospechados de la pandemia. En redes sociales, existen padres que han salido al rescate de sus pares, haciendo juegos fáciles e ingeniosos que cualquiera puede replicar.

Mientras el Covid-19 nos impone el «distanciamiento social», la cuarentena nos acerca a nuestra familia y, paradójicamente, a pensar fuera de la caja. Esa, al menos, es una buena noticia.

20 ACTIVIDADES PARA HACER MÁS AMENO EL CONFINAMIENTO CON NIÑOS

¿Estás ante la situación de tener que pasar varios días con los niños dentro de casa debido a la crisis del COVID-19? Es un hecho que puede resultar estresante ya que los niños requieren de una atención y necesitan de una actividad extra que les permita sacar toda la energía que llevan dentro.

 

 

Por lo tanto, sin la debida planificación, la estancia en casa puede convertirse en un quebradero de cabeza: niños gritando y con mal comportamiento y padres estresados y desesperados. Para canalizar la situación te proponemos estas 20 entretenidas y divertidas actividades para hacer con los niños en casa.

Desde Euraslog, recogemos este artículo de «Conmishijos» para intentar daros una serie de ideas que puedan hacer pasar más rápidos los días de confinamiento con nuestros peques.

En en estos casos, es importante tener recursos para evitar que las horas se hagan eternas, los niños se alteren y los padres nos agotemos física y mentalmente.Te proponemos una serie de actividades divertidas para jugar con los niños en casa:

1. El juego del tesoro

Para jugar tienes que encontrar un objeto, que además puede ser un premio para el que lo encuentre como una bolsa de palomitas o una chocolatina. El juego arranca con la primera pista que les des, lo ideal es crear una serie de ellas en papel que les lleve de un rincón a otro de la casa y les mantenga entretenidos mientras buscan el tesoro.

2. Gimnasio de interior para niños

Transforma tu salón en un gimnasio para niños, de esta forma, pasarán un rato divertido y además se ejercitarán. Puedes colocar unas serie de hojas sobre el suelo para que los niños tengan que llegar de un punto a otro sin tocarlas. Una colchoneta o esterilla de yoga en el suelo puede servir para hacer volteretas, abdominales, ejercicios con las piernas, etc.

Si colocas una serie de cordeles o lana de tejer de un sitio a otro del salón como si fuera una tela de araña, pueden intentar atravesarlo sin tocar con ninguna parte del cuerpo. Si lo tocan, deberán comenzar el recorrido.

3. Sesión de cuentacuentos

Cada uno elegirá un cuento corto y deberá leerlo o representarlo a los demás. Es una estupenda manera de que participen en una actividad que implique la expresión verbal y además promueve la afición por la lectura.

Escoge entre esta selección de cuentos infantiles

4. ¿Un rato de manualidades?

No hace falta que vayas a la tienda a comprar elementos para hacer manualidades. Basta con objetos de reciclaje como rollos de papel higiénico, cajas de huevos, papel usado u otros objetos presentes en todas las casas, para elaborar originales manualidades. Podéis hacer vuestros propios portalápices, móviles para el techo, objetos de decoración, etc.

Ideas para hacer manualidades

5. Hacer papel maché

Es una técnica que permite realizar un montón de elementos decorativos. Infla un globo, mezcla pegamento y agua, moja en el papel de periódico y comenzad a realizar vuestras creaciones artísticas.

No te pierdas estas manualidades de papel maché

6. Elaborar recetas

La cocina es todo un arte y aprender a cocinar una actividad divertida y muy útil para los niños. Podéis pasar una tarde haciendo bollos, tartas, galletas, aperitivos, sándwiches, batidos, etc.

¿Buscas ideas para hacer recetas con tus hijos?

7. Dibujos para colorear

Si necesitas hacer alguna tarea y dejar a tus hijos entretenidos, puedes imprimir una serie de láminas para colorear o incluso dejar que lo hagan online. Es una actividad lúdica que además mejora su coordinación ojo mano, y fomenta la motricidad.

Imprime dibujos para colorear

8. Teatro en casa

Pide a tus hijos que preparen una obra de teatro, es una actividad que para hacerla bien, requiere de trabajo y tiempo. Es importante elegir bien la obra, elaborar el guión para cada uno, ensayar, preparar el vestuario y organizar un pequeño escenario para representar la función.

9. Juegos de mesa

Es un hecho que a los niños de hoy en día les atraen poderosamente la atención los juegos de ordenador, sin embargo, pasar unos días dentro de casa con los niños, es un momento perfecto para desempolvar esos juegos de mesa que activan la lógica, la estrategia y el razonamiento de los niños.

10. Hacer origami

El origami es un arte milenario japonés, también conocido como papiroflexia, que consiste en realizar dobleces en un papel para conseguir formar figuras. En Internet encontrarás un sinfín de tutoriales para crear ranas, gatos, palomas y otras figuras con pequeños trozos de papel. Esta actividad casera es perfecta para enseñar a los niños a ser pacientes y a desarrollar la paciencia.

11. Hacer experimentos

Los experimentos enseñan a los niños los principios de la ciencia y la física de forma divertida, es decir, jugando. Pueden aprender sobre el volumen, movimiento, transformación de la materia, etc de forma lúdica y muy divertida.

Propuestas de experimentos para niños

12. Concurso de chistes

Toda la familia puede pasarlo en grande realizando un concurso de chistes. A los niños les gustará aprender chistes nuevos y además, ¿qué mejor manera de pasar el día en casa que ríendo?

Chistes para toda la familia

Más actividades divertidas para hacer con los niños dentro de casa

13. Organiza un concurso de pintura y comprueba si hay grandes artistas entre tus hijos. Basta una caja de témperas o acuarelas, un papel y unos pinceles. La imaginación y el arte lo ponen ellos.

14. Cread vuestros propios juguetes: con material reciclado podéis crear un tres en raya, un spinner, slime, etc.

15. Karaoke familiar, si tenéis web tv podéis encontrar vídeos en Youtube para poder hacer ese concurso de canciones en casa.

16. Decorar camisetas: algunas camisetas viejas pueden ser un lienzo perfecto para jugar a ser diseñadores de moda y plasmar en ellas los dibujos más originales de tus hijos.

17. Aprender a hacer punto: hacer punto o crochet es una actividad que puede ser tranquilizadora para los niños, les mantendrá entretenidos y fomentarán su capacidad de concentración.

18. Hacer figuras con plastilina: esta actividad ya e practica en las escuelas infantiles porque fomenta la motricidad.

19. Crear un campamento: en la habitación de los niños, usando unas sábanas, mantas y otros objetos pueden crear su propio campamento base. Se divertirán mucho montando sus propias tiendas de campaña.

20. Jugar a adivinanzas: las adivinanzas estimulan la inteligencia de los niños y les entretienen mucho en esos días en los que es mejor que niños y mayores se queden en casa.

¿CÓMO HABLAR SOBRE EL CORONAVIRUS A LOS NIÑOS?

Desde Euraslog recogemos este artículo elaborado por la Unidad de Crisis y la Universidad Autonómica de Barcelona, orientado a todos los profesores, padres y madres, para que sean capaces de comunicar, de la mejor manera posible, los aspectos relevantes de este virus a los peques.

Consejos para familias y profesores

Es importante tener presente que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el coronavirus como una crisis internacional de salud pública. Por ello, es fundamental saber cómo explicarles la situación del coronavirus de manera adecuada a los menores.
Es imprescindible hablar a los niños y niñas sobre este virus ya que hay muchísima información en los medios de comunicación que puede generarles sensación de miedo o impotencia y, además, pueden no comprenderlo todo y dejar volar su imaginación a escenarios terroríficos.
Incluso los menores de 6 o 7 años ya navegan por internet. Por este motivo, debemos interpretar con ellos las noticias y la información que les llega. Son como pequeños científicos, ya que escuchan, observan, investigan y sacan sus propias conclusiones.
El miedo de los niños y niñas debe tomarse en serio y debemos responder adecuadamente a sus necesidades. En ocasiones, cuando se ponen en práctica ciertas medidas para limitar la actuación del virus, el miedo aumenta porque estas medidas se convierten en una “señal emocional de alarma”.
Los profesores deben hablar del coronavirus en clase para:
  • Comprobar qué saben y qué no sus alumnos.
  • Corregir la información errónea o mal interpretada.
Es posible que algunos niños y niñas tengan compañeros, conocidos o familiares que estén en países afectados en este momento y es importante poder preguntar y hablar sobre ello en clase. También puede que haya estudiantes provenientes de ciudades afectadas actualmente y que puedan incluso tener familiares residiendo allí. La información adecuada y adaptada es necesaria para reducir el miedo y la ansiedad. 

¿Qué les explicamos a los niños sobre el coronavirus?

A continuación compartimos algunas explicaciones que dar a los niños, teniendo en cuenta que cuánto más mayores serán necesarios más detalles:
  • El coronavirus provoca infecciones respiratorias en las personas, aunque mayoritariamente causa síntomas leves. A pesar de ello, algunas personas han muerto por la enfermedad.
  • El virus se descubrió en China, concretamente en la región de Wuhan, en diciembre del 2019. Ahora, se han visto casos en otros países incluyendo los europeos.
  • Muchos profesionales sanitarios están trabajando para entender mejor el virus y reducir así sus riesgos. Por ejemplo, aunque todavía no hay una vacuna, están buscando posibles medicamentos.
  • Como en todas las infecciones, es importante lavarse bien las manos con agua y jabón.
  • Podemos resolver y gestionar dudas básicas como por ejemplo qué significa cuarentena o a qué distancia está China.
Probablemente, los niños tengan dudas muy concretas que también debemos saber responder, como por ejemplo las siguientes:

¿Qué es el coronavirus o COVID-19?

  • El virus empezó en China donde hay mucha gente infectada, por ello han aislado algunas ciudades, en China y otros países, para que no se propague más.
  • El virus se propaga de una persona infectada a una sana a través de los fluidos corporales.
  • El virus es tan nuevo que los científicos todavía están intentando saber cómo se comporta. Aunque esto puede dar miedo, es importante saber que muchas personas están trabajando en ello.

¿Es peligroso?

  • El virus solo puede ser peligroso si estás en contacto con una persona enferma.
  • Las personas que lo padecen tienen una infección respiratoria (tosen y tienen fiebre).
  • La mayoría de veces los síntomas son leves, pero hay personas que han muerto, aunque afortunadamente, son muy, muy pocas.

¿Por qué se habla tanto sobre él?

  • Se habla tanto de este virus porque se ha extendido y hay muchas personas que lo tienen.
  • Todo lo que parece amenazador e incomprensible puede dar miedo o ansiedad y por eso hablamos tanto.
  • Es importante saber que hay mucha gente trabajando para conocer mejor al virus.

¿Qué podéis hacer los niños?

  • Los adultos son los responsables de trabajar y solucionar todo lo relacionado con el virus, por eso no tienes que preocuparte. Si algún familiar trabaja en algún centro de salud u hospital, debes saber que ellos conocen cómo cuidarse y protegerse.
  • Tú debes preguntar a un adulto sobre todos los rumores peligrosos que escuches y todas las dudas que tengas, pero no debes asustar a otros compañeros y tienes que seguir jugando y pasándotelo bien.

Consejos generales para hablar con la población infantil

El objetivo principal que debe perseguir hablar con los menores sobre el coronavirus es:
  1. Reducir su sensación de ansiedad y miedo.
  2. Demostrarles que pueden expresarse y confiar sus dudas en nosotros.
  • No esperes a ver qué pasa, busca información, hazle preguntas y explora.
  • Los menores necesitan saber y comprender qué está sucediendo, no podemos aislarlos de las noticias ni de la información.
  • Cíñete a los hechos y a lo que se sabe ciertamente. Sé honesto y evita decir mentiras. Si no tenemos todas las respuestas, no pasa nada, podemos comentarlo e intentar buscar algunas si es posible.
  • Utiliza un vocabulario adaptado a la edad del menor y a sus conocimientos.
  • Podemos aprovechar la ocasión para tratar algunos temas concretos con los menores:
    • Hablar sobre higiene básica, como lavarse las manos a menudo o toser con un pañuelo delante.
    • Hablar sobre el propio cuerpo y cómo funciona.